El horario de atención al público es de martes a viernes, de 10:00 a 13:00 horas, manteniéndose cerrado los lunes, sábados y domingos. Esta programación permite a los clientes planificar sus visitas con antelación, asegurándose de recibir una atención personalizada y detallada.
La valoración media de Puig es de 4.2 sobre 5, lo que refleja el alto grado de satisfacción de sus clientes. La calidad del trabajo, la atención al detalle y el servicio al cliente son aspectos altamente valorados, según se desprende de los comentarios de quienes han acudido a este establecimiento.
Los servicios ofrecidos por Puig van desde ajustes simples hasta trabajos de costura más complejos, pasando por el diseño y confección de prendas a medida. El talento y experiencia del personal permiten abordar proyectos de cualquier envergadura, siempre con resultados que superan las expectativas.
Además, el taller destaca por su capacidad para trabajar con una amplia variedad de tejidos, adaptándose a las necesidades específicas de cada cliente. Ya sea para un evento especial, el arreglo de una prenda favorita o la creación de un traje a medida, Puig se presenta como una opción de confianza.
Puig ofrece un servicio excepcional en el arte de la costura y sastrería, garantizando la satisfacción de sus clientes gracias a la habilidad y dedicación de su equipo. Su ubicación conveniente, horario accesible y alta valoración lo convierten en un destino preferido para aquellos que buscan calidad y atención en el ámbito de la modistería y sastrería profesional.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 937 64 20 58
Dirección: Avinguda de Fibracolor, 3, 08490 Tordera, Barcelona, España
Horario de Puig
Lunes:Cerradomartes:10:00-13:00miércoles:10:00-13:00jueves:10:00-13:00viernes:10:00-13:00sábado:Cerradodomingo:Cerrado
Opiniones de Puig
En Puig, un taller de costura con una evaluación media de 4.2 sobre 5, mi experiencia se mezcla entre lo amargo y lo dulce. Si bien he tenido algunas experiencias positivas, hay aspectos que definitivamente deben mejorar.
Mi descontento principal radica en la lentitud para realizar reparaciones y los precios exorbitantes. En una ocasión, me cobraron 110€ por cambiar una placa de overlok, desglosado en 10€ por la placa y 100€ por el trabajo. Reflexionando después, consideré que, de haberlo sabido, habría intentado cambiar la placa yo misma. Esta situación me dejó sintiéndome estafada, y no puedo evitar pensar que, al carecer de competencia significativa, se aprovechan de sus clientes.
Por otro lado, hace años tuve una muy mala experiencia cuando compré una máquina que tenían expuesta. Intended para regalarla a mi madre, quien al final decidió que no era capaz de manejarla debido a su edad. Al intentar devolverla, me encontré con una política de devolución incomprensible, que resultó en perder la máquina más 250 € adicionales. Esta experiencia fue verdaderamente vergonzosa y dejó mucho que desear respecto al servicio al cliente.
Sin embargo, es justo mencionar que mi interacción con Joan Puig ha sido notablemente diferente. Él se presenta como un gran profesional, atento a todas las necesidades y siempre dispuesto a buscar soluciones. La atención familiar y personalizada que ofrece realmente destaca, proporcionando un ambiente acogedor donde se siente que todo lo que necesitas lo encuentras, o harán lo posible por conseguirlo.
mi experiencia en Puig ha sido una montaña rusa de emociones, desde la frustración por políticas de precios y devoluciones hasta interacciones cálidas y profesionales que me hacen querer volver. Es evidente que hay áreas significativas de mejora, especialmente en lo que respecta a la transparencia de precios y políticas de devolución. Sin embargo, la calidad del servicio de algunos miembros del equipo y el ambiente familiar hacen que aún considere darles nuevas oportunidades en el futuro. La pregunta clave permanece: ¿los aspectos positivos son suficientes para compensar los negativos? Sólo el tiempo lo dirá.

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